miércoles, 5 de noviembre de 2014

ANIVERSARIO 501 DE LA FUNDACIÓN DE LA VILLA SAN SALVADOR DE BAYAMO



Este 5 de noviembre cumple Bayamo 501 años de vida y de una fructífera historia, profundamente enraizada con el propio surgimiento de la nacionalidad cubana.

Bayamo fue la segunda villa fundada en Cuba por el Adelantado Diego Velázquez y su nombre original fue San Salvador de Bayamo. Aunque existen varias ideas relacionados con el origen del término y algunos lo asocian con el inexistente bayam, árbol de la sabiduría, lo cierto es que el nombre de esa ciudad de Cuba se refiere al río homónimo. 

Cuando llegaron a la zona los primeros españoles, encontraron un bien organizado cacicazgo asentado en tierras muy fértiles bañadas por el río Bayamo y con una población de más de siete mil aborígenes, que se dedicaban principalmente a la agricultura, la ganadería y la cerámica.

En noviembre de 1513 fundaron la villa San Salvador de Bayamo, segunda en antigüedad, después de la ciudad primada. Ese primer asentamiento no se levantó en el sitio actual: siempre se pensó que se había erigido en la zona de Yara; pero hoy con fuentes de la época y mediante excavaciones arqueológicas, se ha demostrado que no fue allí, sino en algún sitio más cercano a la costa y a la actual Manzanillo.

Fue en esa villa de Bayamo de los primeros tiempos, donde los españoles quisieron acallar cualquier manifestación de rebeldía con un acto de barbarie: fue en San Salvador donde quemaron vivo a Hatuey, quien había llamado a la población aborigen a la guerra para expulsar a los invasores; pero el cacique quisqueyano no logró el apoyo de los jefes locales. Su muerte devino mito con el surgimiento de “La luz de Yara”, antiquísima leyenda, recogida por Luis Victoriano Betancourt.

Más adelante la villa se trasladó a la actual ubicación, en busca de una zona más sana y libre de mosquitos, y para obtener mejores tierras y abundante agua. Se convirtió entonces en centro del poder español en la Isla; en ella radicaron las fundiciones de oro y fue punto de abastecimiento que garantizó el avance de la conquista por tierra firme.

En la primera década del siglo XVII, como respuesta al rígido monopolio comercial instaurado por España, en Bayamo y otros muchos poblados del interior de la Isla se desarrolló el comercio de rescate y contrabando, que mediante el intercambio con corsarios y piratas facilitaba el acceso a la región de productos indispensables cuyo abastecimiento, sin embargo, no era garantizado por la metrópoli. Ello dio lugar en 1603 a la captura de fray Juan de las Cabezas Altamirano por el pirata Gilberto Girón y a la lucha de los bayameses por su liberación.

Muchos otros incidentes a lo largo de su historia ponen de manifiesto la rebeldía de este pueblo: el proyecto revolucionario independentista del pardo Nicolás Morales en 1795; el proyecto de Constitución redactado en 1810 por el bayamés Joaquín Infante, junto a Román de la Luz y el capitán de milicias Luis Francisco Bassave; la Lorenzada (1836); el Grito de Yara, el 10 de Octubre de 1868, protagonizado por Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo en el ingenio Demajagua.

Significativos fueron la toma de Bayamo por los insurrectos y su conversión en capital de la Revolución, así como la primera vez en que fue cantado el Himno de Bayamo el 20 de octubre de 1868; el incendio de la ciudad por sus pobladores el 12 de enero de 1869 para no entregarla a las tropas españolas, o el asalto al cuartel de Bayamo para reiniciar la lucha libertaria el 26 de Julio de 1953… hechos todos que se han grabado para siempre en cada corazón cubano.